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Llevando diez capítulos esta serie de la que hoy hablaré, me enganchó desde el primero. Para aquél que no la conozca, la emite Cuatro los martes, poco antes de la hora en la que Cenicienta deja olvidado en palacio su zapatito de cristal.
Seguramente, quienes hayan oído hablar de Queer as Folk, sabrán que se trata de una serie que muestra de manera explícita las vidas y diversas situaciones que se les proponen a un grupo de gente gay. Cómo o qué es vivir cotidianamente siendo gay o lesbiana, mostrando el lado íntimo de hombres y mujeres con una preferencia diferente a una supuesta mayoría, y lo que es vivir a veces bajo el signo de la discriminación y el ocultamiento de la naturaleza propia.
Si bien es cierto que no se andan con rodeos a la hora de mostrar determinadas escenas, lo es también que hacen un análisis psicológico de cada personaje mostrando así su interior, sus pensamientos, sus sentimientos. Pero lo más probable es que aquél que haya visto un solo capítulo y haya dejado de hacerlo, omitirá esta parte para hablar únicamente del aspecto sexual de la serie, que como antes dije, no usa paños calientes.
Promiscuidad. Podemos verla, y además clara, en especial sobre “mi chico” favorito, Brian (Gale Harold), un "animal sexual", siempre a la expectativa de su nueva conquista. Pero es que resulta que esta promiscuidad puede verse sin necesidad de buscarla. Basta con vivir lo suficiente el mundo de la noche y observar sólo un poquito a tu alrededor. Por tanto…, no me parece nada extraño, a pesar de los muchos que se han alarmado y han exigido que Queer as Folk deje de emitirse.
Su música vanguardista, escenas eróticas que desafían al recato del espectador sin ofenderlo, los amigos, la búsqueda del amor, y cómo no, el desamor. Las relaciones familiares, la salud, la enfermedad, las drogas… Sin duda esta serie será positiva para que muchos heterosexuales asuman más abiertamente la naturaleza humana de los homosexuales.
En definitiva, recomiendo esta serie únicamente a aquellos paladares con gusto, con capacidad de análisis y carentes de prejuicios. Unos se engancharán y otros la verán como una serie más.
Al resto, los no tolerantes, los que disponen de una vida tan amarga que la dedican a criticar a todo aquél que no vive su misma patética situación, los que se creen con derecho de juzgar a quien no elige lo mismo que él, los que aún siguen pensando que emitir o hablar de sexo es pecado (cuando lo que están necesitando es un buen “meneo”), los que se las dan de religiosos pero se olvidan de ese “amor al prójimo” que tanto profesan, … a todos ellos…, limitaros a no verla. ***Ah..., por cierto, éste es "mi chico". Perfecto a la vista, ¿que no?
Palabras de ©ReinaDeSalem