Posts mit dem Label satisfied mind werden angezeigt. Alle Posts anzeigen
Posts mit dem Label satisfied mind werden angezeigt. Alle Posts anzeigen

Mittwoch, Juni 06, 2007

Opened once

La
playa era de viento y granizo. Olía a fresas cubiertas de ron. Sonaba..., Acid Jazz, St. Germain..., y entonces me dejé llevar.

Todo era de color verde. Verde claro, verde oscuro, verde botella..., todo era verde.

Estaba lleno de paredes. Paredes por todas partes. A cada lado..., paredes. Paredes que se movían. Paredes que escondían paredes..., y más paredes.

Paredes blandas, tiernas, húmedas..., paredes frescas.

Nunca me gustaron las paredes.

Y empecé a moverme por ese laberinto. Buscaba..., algo. Una salida, quizá. Pero no una puerta.

Nunca me gustaron las puertas.

No tuve problema con ellas, puesto que ninguna encontré. Sólo había espacios. Espacios libres. Espacios que me permitían el paso..., hacia una nueva pared de color verde.

Y decidí entonces golpear la aldaba de hierro forjado..., tan delicada. Nada escuché..., hasta que la pared comenzó a moverse.

Sus ojos se estrellaron contra mí. Sentí algo extraño, a la vez que provocador. Y hubiera jurado que se trataba de algo erótico..., si no hubiera sido porque la mirada que me estaba recorriendo era la de...

Decidí tocarlo..., o acariciarlo. Demasiadas horas en ese lugar tan verde..., tantas como para agradecer el nuevo color, su color.

Y le abrí mi corazón, porque nada más tenía.

Y le regalé mis ojos.

Después le prometí que no me movería de allí..., jamás.


Pero sin haberme dado apenas tiempo para pronunciar tales palabras, raudo y veloz apareció el gnomo de los deseos..., que también era verde.

Y entonces se lo llevó todo..., todo. Todo.

La playa era de viento y granizo. Olía a fresas cubiertas de ron. Sonaba..., Acid Jazz, St. Germain..., y entonces desperté.