Freitag, Oktober 27, 2006
Yakituro Makawoho
21:31
Yakituro Makawoho nació tal que un día como hoy; pero no era viernes. Nació un día como hoy, pero estaba lloviendo. Nació tal que un día de un mes que no era Octubre.Yakituro Makawoho nació en una clínica privada. Sus piernas eran largas. Sus ojos, estaban tan rasgados que apenas se llegaban a ver. No tenía ni un pelo.Los árboles se movían solos, o quizá eran las alucinaciones tras un parto largo y complicado. Pero tras aquellas ventanas de aquella clínica privada, los árboles se movían solos, las flores eran algo así como moradas, y un banco.En el banco había un hombre de aspecto birrioso. A simple vista hablaba solo. También pudiera ser que con estas nuevas tecnologías, hablara con cualquier otra persona a través de su teléfono con sistema provisto de manos libres.Los pies. Dos pies. Los pies del hombre de aspecto birrioso, eran, claro, birriosos. Yo diría que fácilmente superados por cualquier otro par de pies.Yakituro Makawoho también tenía dos pies. Le sirvieron para correr dentro del museo. Le sirvieron para esconderse de aquellos escarabajos. Es que, Yakituro Makawoho tenía fobia a los escarabajos.Sentado y mirando nada. Sentado a veces sin mirar nada. Mirando nada sin estar sentado. Pensando, puede que sí, dónde podría encontrarse ahora aquel hombre birrioso de pies birriosos.Porque Yakituro Makawoho pasaba horas meditando mientras observaba sus pies. Dónde le llevarán, dónde le dejarán. ¿Dejará Yakituro Makawoho que le lleven?Las páginas están siempre abiertas. Horario de disponibilidad absoluta. Yakituro Makawoho buscaba. ¿Qué buscaba Yakituro Makawoho? Porque..., aunque le encantaba empapar los plátanos en leche tibia, algo más concreto buscaba su paladar.Así..., con el gran Yakituro Makawoho me he defendido hoy en el Blog. Podría haberlo hecho de cualquier otro modo, pero era una forma más para expresar que más o menos es por lo que yo paso, lo que yo siento constantemente. No es que me gusten los plátanos con leche, que no lo sé, primero debo probarlo.Líneas con sentido, líneas con doble sentido, líneas sin sentido alguno. Todas y cada una de ellas van formando párrafos que en su mayoría no saben cómo empezaron, ni tampoco saben cómo será su final, si es que gozan de final alguno.Lo más importante es seguir escribiendo.***** Hace ya
tiempo que no dejo un vídeo. Y me he percatado de que nunca dejé uno de ellos. Para todos ustedes, unos grandes, unos maravillosos, unos imponentes..., Deus.
Palabras de ©ReinaDeSalem
Mittwoch, Oktober 18, 2006
Buscando a Kent
03:22
En un mundo de colores, aún existe gente que confía sólo en el rosa. El rosa..., el color del deportivo de Barbie, color también de la casa de Barbie. Los armarios, creo recordar, eran también de color rosa. Había un pequeño buzón a la entrada de la puerta..., lógicamente, era rosa.Barbie veterinaria, la pequeña camilla para los animalitos..., rosa. También había una Barbie que cuidaba niños en una guardería de un rosa pastel total... Y cómo no..., la gran tienda de ropa. El color de los vestidores era...Ella podía hacer todo, o casi todo. La mili..., lo dudo, porque el hecho de andar siempre de puntillas deja los pies fatal. También podía tener hijos..., aunque nunca la vimos embarazada.Barbie lo tenía todo. Tenía mansión, cochazo, entrenador personal, modelitos varios con sus respectivos complementos... Tenía también vacaciones, cómo no. Y un pase continuo en Tiffany's. Barbie tenía hasta profesión. Aunque nunca la ví con bata de pintor, maletín de abogado o planos de arquitecto. Tenía de todo..., incluso novio.Sí..., ese Kent estupendo que la esperaba en su gran coche de color rojo. Nunca tuve muy claro qué hacían o dónde la llevaba, puesto que nunca ví la casa de Kent, ni la profesión o sus lugares favoritos, nada.Kent era una especie de acompañante mantenido por Barbie. Nunca discutía con ella, sencillamente, la buscaba en su descapotable e iban juntos donde ella quería. Alguno de esos tantos lugares de color rosa.Yo creo que Kent tenía una vida oscura. Siempre le he notado algo extraño. Quizá, sólo quizá, Kent era un espía ruso (no hace falta más que ver su pinta...) enviado en misión especial. Estaba al lado de Barbie porque ella, seguramente, se dedicaba a blanquear dinero en enormes cantidades. Y teniendo en cuenta cómo vive la pardala, y observando su escasa dedicación..., algo extraño pasa.Sí, estoy más que segura. Por eso no se sabe nada de la vida de Kent. Debe ser muy cuidadoso y mantener su vida privada al margen del escenario rosa. Debe ir con cautela e investigar cómo es posible que Barbie, ésa que tiene todo (excepto cerebro, porque no hay cavidad suficiente debido a las enormes tuercas internas de los pendientes...), sea capaz de almacenar tanto haciendo tan poco.Kent lleva años investigando. Nunca se agota. Es una mezcla entre Robocop y Zapatero. Porque el tío es duro..., pero mantiene una sonrisa inamovible. Y está llevando la operación poco a poco, para no quebrantar de golpe la filosofía de toda una infancia. Los rusos le presionan cada vez más. Desde que salió al mundo la caravana de Barbie, cayeron en su poder fotografías de orgías varias durante sus múltiples viajes...; tienen ligeras sospechas de que la mujer de rosa tiene intención de reproducirse más rápidamente. Y es algo preocupante.Así pues, Kent, con paso firme, va preparando su anuncio al mundo..., espero poder llegar a verlo algún día.
Palabras de ©ReinaDeSalem
Samstag, Oktober 14, 2006
Por qué nos miramos
18:57
Supongo que cada persona tiene uno. Sí, estoy segura de ello. Ese chico, chica, que conoces de vista simplemente y que siempre te ha encantado. La mayoría de las veces no sabes su nombre..., pero te imaginas muchos que podrían "pegarle".Un día de tantos, mientras estás escuchando música, mientras se va alejando el mundo real que te rodea, te imaginas también cómo un día cualquiera se produce la situación más soñada... Te imaginas que pasas a su lado, como tantas veces. Te imaginas que te mira..., como tantas veces. Pero en tu imaginación, después de esa mirada ya conocida, él se acerca y empiezan a sucederse esas otras imágenes que tu cabeza es capaz de provocar, pero que tan desconocidas son para ti.Y nunca te cansas de pensarle, de imaginarle. Nunca te cansas de saber que en cualquier momento, quién sabe con qué canción, vendrá sin buscarle a tu cabeza de nuevo. Y te hará soñar un rato, y alejarte de todo un rato más.Hacía tiempo ya que no le veía. Un par de meses, quizá. Y el otro día, mientras estaba tomando un café caliente, apareció; y rápidamente mi estómago se hizo pequeñito, mis ojos se abrieron más que en cualquier momento de esa tarde, y mi sonrisa..., apareció sin buscarla.Él no entró en la cafetería, pero podía verle perfectamente a través del cristal. Y él me veía a mí. Se mantuvo un rato largo hablando con alguien. Yo le observaba..., su expresión, su boca..., sus manos en constante movimiento mientras hablaba. Me imaginaba su voz...Por un momento quise salir a la calle y pasar a su lado. Sólo pretendía escucharle un segundo, y así saber un poquito más..., o mejor dicho, guardarme para mí el sonido de sus palabras. Pero al final no hice tal cosa, como siempre cuando le veo. Yo estaba acompañada cuando él apareció, y tenía la obligación de prestar mi atención a tal compañía. Siempre que le veo está alguien conmigo. ¿Será por eso que aún no me acerqué a él?. No estoy segura, la verdad. Porque por otra parte, estando sola, sólo con mi música es fácil tal acercamiento, además de ser él quien da el paso. Son tantos años viéndole, tantos años mirándole..., que cada vez es más difícil, porque de un modo u otro, de alguna manera, ambos nos conocemos, aunque sólo sea mediante miradas.Sí..., es que él también me mira a mí. Al principio pensaba que era atracción..., pero cuanto más tiempo pasa, más me convenzo de que me mira porque yo le miro a él. Le miro, me mira; por qué me mira; porque yo le miro. Nos miramos.Suelo imaginar que se trata de una persona complicada, alguien a quien le gustan los silencios, una persona que cuando ama lo hace, no lo dice. Le suelo imaginar en un pequeño estudio, rodeado de lienzos recién pintados. Un colchón en medio del suelo, libros colocados a modo de torre. Le suelo imaginar observando tras unos enormes ventanales, pensando a saber en qué durante largas horas.Ahora que no estoy alejada con mi música, le pienso de otro modo. Y no estoy segura de que sea una gran idea conocerle alguna vez, y quizá tirar por tierra todo aquello que me encantaría que fuera, todo aquello que, a pesar de no ser real, me encanta poder imaginar.
Palabras de ©ReinaDeSalem
Montag, Oktober 09, 2006
Quiero que sepas algo
18:32
Quiero que sepas cómo me siento.
No es tan sencillo como tú crees. Yo no he decidido esto. No se trata de algo que haya elegido al despertarme. No se trata de ninguna opción. Ni siquiera tuve la más mínima ilusión al pensar en ello. No me lo he propuesto, no me he propuesto ser así.
Quiero que sepas lo que siento.
Tengo algunos días buenos, incluso puedo llegar a sentirme contenta. Sonrío y soy capaz de vivir como lo hace el resto.
Pero tengo días muy malos. Demasiado malos. Días en los que quisiera únicamente desaparecer.
Quiero que sepas cómo es mi vida.
Me despierto cada día consciente del infierno que me espera. De lunes a domingo me invade la misma sensación, miedo. Un simple espejo, incluso el más pequeño me aterra. Me da pánico ver cómo soy.
Puedo recordar que hubo un tiempo en el que aún era capaz de ser objetiva y ver aquello que no me gustaba entre las tantas cosas buenas que sí me llenaban. Pero también puedo recordar que sin buscarlo, intentando simplemente mejorar sólo un poquito algunos detalles…, poco a poco, mientras los iba limando me encerré en una jaula de la que ahora me siento incapaz de escapar.
Quiero que sepas lo que yo oigo.
Escucho cada día esos sonidos característicos que provienen de la cocina y que anuncian la hora de comer. Escucho cómo me llaman para que me acerque a la mesa.
Escucho, también, todo eso que me rodea y que hace explotar mi cabeza cuando reconoce que lo que aplaude el mundo es la perfección.
Quiero que sepas lo que yo hago.
A veces respondo diciendo que comí algo cuando estuve fuera. Otras veces digo sentirme mal. En ocasiones llevo la comida a mi cuarto y espero un rato hasta poder llegar al baño sin que me vean y vaciar los platos sin haberlos probado.
Y a veces, cuando no aguanto más, cuando el hambre me puede, o cuando son los demás quienes insisten sobre mí, entonces como todo cuanto puedo, consciente de cada minúscula partícula que entra por mi boca, contando cada cosa para poder estar segura más tarde de expulsar cada una de ellas. Todo, sin dejar nada…, es la sangre quien anuncia el final.
Quiero que sepas en qué me he convertido.
Me he olvidado de sentir. Me he olvidado de sentirme. Golpeo mi cuerpo castigándolo cuando no responde como busco que lo haga. Ya sólo reconozco los gritos de mi tripa pidiendo algo para comer. Y me gusta sentirlo, porque significa que lo estoy haciendo bien. Ya sólo reconozco las franjas oscuras bajo mis ojos que me indican que estoy débil, que son consecuencia de la falta de alimento. Y que si me falta alimento…, entonces lo estoy haciendo bien.
Me he quedado sola. Antes era una persona con defectos y virtudes, pero ahora dejé de ser persona para dar paso a este monstruo que se ha apoderado de mí y que ha alejado todo y a todos a quienes quería.
Quiero que sepas lo que yo pienso.
Recuerdo años atrás cómo era. Pienso en todo cuanto tenía. Vuelvo a ver todas las fotos. Pienso en cada detalle, cómo era y cuánto he perdido.
Vuelvo a enfrentarme de nuevo al espejo y rompo la imagen que veo pensando y deseando únicamente en salir de esta pesadilla. Ya no puedo ni pensar en llorar por las tantas y tantas lágrimas que desde que esto comenzó veo derramar a mi alrededor.
Nadie puede sacarme de aquí. Sólo quiero poder volver atrás.
***** He escrito cada una de estas palabras con el corazón en la mano. Todas y cada una están dedicadas a esas personas que sin buscarlo han caído en las redes de Ana y Mia.
Ser dueño de uno mismo implica saber cuándo hay que pedir ayuda, puesto que de no hacerlo perderás toda posibilidad de ejercer cualquier tipo de mando sobre tu cuerpo…, y lo que es más importante, sobre ti.
Palabras de ©ReinaDeSalem
Freitag, Oktober 06, 2006
La reina y el elefante
00:57
En la selva, en esta selva. Selva llena de buenos y malos. Selva llena de mejores y peores cosas. En una selva... En esta selva.Una selva llena de animales. Animales por todas partes. Animales de todo tipo. Y un elefante. Sólo un elefante.Un elefante escondido. Una selva donde no había rey. Una selva donde sólo había reina. Una reina..., una reina y un elefante.Escapar quería la reina. Sólo escapar, salir de esa selva aunque no supiera lo qué iba a encontrar tras ella. Pero sólo tenía un modo de hacerlo.Nadie, absolutamente nadie, podía abandonar ese lugar por su cuenta propia. Y la reina lo sabía. Sabía que necesitaba ayuda..., sabía que necesitaba al elefante, al elefante escondido.Día tras día hablaban sobre su viaje la reina y el elefante. Día tras día, hora tras hora. Comenzaron a necesitarse tanto como un pájaro necesita el aire. Comenzaron a reír, a llorar, a sentir...Comenzaron a ser felices..., a vivir en su propio cuento. Comenzaron a sentir que nada fuera de ellos existía. Empezaron a creer en sus sueños.Nunca antes esa reina había sentido lo que el elefante le hizo sentir. Pero..., mientras iban creyendo en sus sueños, pasaban los días y tales ensoñaciones comenzaron a ser sólo eso...Una selva llena de..., llena de todo. Buenos, malos..., realidades y sueños. Selva llena de mejores y peores cosas. En una selva... En esta selva.Y un elefante. Sólo un elefante. Un elefante escondido. Un elefante que se escondió de nuevo.Una selva donde no había rey. Una selva en la que había reina. Una reina que cerró los ojos. Una reina que lloró..., sentada en su trono de cristal.
Palabras de ©ReinaDeSalem